Ascenso social

27.10.2014 08:21

Muchas son las versiones que se vienen dando desde diferentes sectores de los poderes concentrados sobre la capacidad de gestión y gobernabilidad del proyecto político que encara nuestra gobernadora Lucia Corpacci y como si esto fuera poco,  entre esas desacreditaciones paupérrimas a los logros de esta gestión en 3 años, se siguen diciendo y escribiendo en las paredes de nuestras casas, mensajes descalificativos e hirientes, que pretenden socavar la fuerza y la integridad de una mujer, que lejos de decir y prometer, hace y cumple.

Varios fueron los ataques que nuestra gobernadora sufrió desde que dio origen a una nueva manera de hacer política en Catamarca, incluyendo a muchos jóvenes que no pertenecían a las castas oligarcas, y concentradas de los privilegios económicos y familiares. Ella apostó fuertemente en la renovación de los cuadros políticos.

Debió soportar nuestra gobernadora injurias sobre los cimientos en los que se apoya, su familia, cuando en más de una pared se hablaba de la violencia a la que era sometida. Luego le siguieron las persecuciones de incapacidad de gestionar y conducir; para sumarse la corrupción como eje de la noticia central, con el solo hecho de querer imponer la atención en falsedades y que la sociedad no vea las acciones que se vienen realizando dejando al descubierto los años de inacción del Frente Cívico y Social.

Nuestra gobernadora lejos de sentirse menoscabada y vapuleada, arremetió con fuerza en la construcción que se propuso, devolver a los catamarqueños los derechos diezmados durante la opresión frentista de inescrupulosos negociadores del hambre catamarqueño.

Durante un periodo de de 20 años los hijos de los pobres, de los albañiles, de los panaderos, de las empleadas domesticas, de muchos compañeros del peronismo y de otros movimientos políticos no afines al FCyS, tuvimos que dejar nuestros estudios, porque la ola de privatizaciones que vivió el país y el desmantelamiento que sufrió la provincia con la venta de obras sanitarias, de la caja de ahorro, del banco de Catamarca, y otros bienes del estado de los que el pueblo era garante, provocó que los jóvenes tuvieran que abandonar los estudios para salir a trabajar y ayudar a la familia en el sostenimiento de la misma.

No hace falta mucha memoria, para recordar que muchas familias se vieron obligadas sistemáticamente por el Frente Cívico a decidir si trabajaban con ellos o  resistir una reestructuración de la provincia que significó el saqueo del patrimonio del estado catamarqueño y con ello la mayor destrucción del hombre en  la historia, la violación de los derechos de los jóvenes con menor poder adquisitivo, para ascender socialmente.

Pero no fue poca la buena suerte de estos jóvenes, sino que además, ya recibidos regresaron a Catamarca, para convertirse en empleados de la administración pública provincial, porque así se procedió a nombrarlos en diferentes áreas del gobierno y luego dejarlos en planta permanente.

 

 

Que irónico, recibirte para volver a ser, solo un empleado de la planta engrosada de 20  años, sin posibilidad de ascenso, ni expectativas de crecimiento en laboral ni social.

Entonces hoy, ya superada la etapa del cambio de gobernantes, nos encontramos ante una verdadera oportunidad y es la que  permite nuestra gobernadora a las terceras y cuartas líneas, hijos de panaderos, de albañiles, de amas de casas, tener un trabajo digno, que nos da la posibilidad de recuperar el tiempo perdido y lesionado por las decisiones del FCyS, posicionándonos ante la posibilidad de volver a estudiar y obtener un título terciario, universitario, y devolver a Catamarca esa inversión, pero no siendo empleados del estado, sino hombres y mujeres con capacidad técnica y política para proponer y sostener una nueva manera de hacer política en Catamarca.

Aun quedan muchos jóvenes como nosotros que necesitan esa oportunidad, pero nosotros los verdaderos protagonistas y testigos de ese gesto, sabemos que Lucia es la opción que defendemos, porque fue y seguirá siendo la que nos devolvió la fé, oportunidad, igualdad, inclusión y valoración.

 

 

 

 

AGRUPACIÓN