Estados Unidos se involucró, a través del FBI y la DEA, en la búsqueda del jefe del cartel de Sinaloa

El secretario (ministro) de Gobernación de México, Miguel Osorio, se reunió anoche con funcionarios estadounidenses, con quienes acordó coordinar tareas y compartir información del FBI y de la oficina antidroga, DEA, para recapturar a Guzmán, que también es reclamado por la justicia de Estados Unidos.
La DEA contribuyó a la aprehensión del narcotraficante en 2014, luego de la cual fue alojado en El Altiplano.
Una de las preocupaciones de Estados Unidos se muestra en el informe de la propia DEA fechado en noviembre de 2013, en el que esa agencia previó que los carteles mexicanos, entre ellos el de Sinaloa, planeaban expandir su influencia en ese territorio.
Mientras tanto, la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) actualizó hoy los datos de Guzmán y emitió la alerta roja, para rastrear su paradero en 190 países.
En la nueva ficha agrega las fotos actuales, del momento de su captura e ingreso a El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, a unos 90 kilómetros de la Ciudad de México.
Además, detalla los procesos judiciales que tiene abiertos en tribunales de Estados Unidos, entre los que se encuentran el de conspiración para importar y distribuir cocaína, así como lavado de dinero, que es solo parte de un historial delictivo por el que es objeto de una treintena de acusaciones tanto en México como en Estados Unidos.
La DEA, por otra parte, puso la lupa sobre al menos tres de los nueve hijos que se le adjudican a El Chapo. Los nombres de Iván Archibaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, nacidos en 1983 y 1986, respectivamente, así como de Ovidio Guzmán López (1990) se encuentran en diversos expedientes judiciales y del Departamento del Tesoro. Los tres “chapitos” son señalados por actividades relacionadas con tráfico de drogas y lavado de dinero.
En México, en tanto, la fuga del último sábado le costó el cargo a otro funcionario: Ramón Pequeño, jefe de la División de Inteligencia de la Policía Federal, fue cesanteado por instrucción de Osorio.
Pequeño tenía a su cargo el monitoreo de las pantallas que están conectadas a las cámaras de seguridad de los centros penitenciarios de máxima seguridad.
En su reemplazo fue designado Damián Canales, quien se desempeñaba como comisionado estatal de Seguridad en el estado México, reveló el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo.
Pequeño fue hombre de confianza del ex secretario de Seguridad Pública federal Genaro García Luna, quien durante su administración lo nombró titular de la División Antidrogas.
Canales fue, hasta febrero de 2014, justo cuando fue detenido El Chapo, jefe de la División de Investigación de la propia Policía Federal. Luego se incorporó al gobierno del estado México.
La cesantía de Pequeño es la cuarta ordenada por Osorio, quien ayer anunció las del comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, Ignacio Hernández; de la coordinadora general de Centros Federales, Celina Oseguera, y del director de El Altiplano, Valentín Cárdenas.
La purga refleja el tembladeral que generó El Chapo con su fuga, que se amplía a medida que se conocen nuevos datos, en más de un caso contradictorios con las primeras declararaciones oficiales.
Anoche, en la madrugada de la Argentina, las autoridades mexicanas difundieron tres videos que muestran a Guzmán calzarse los pies y luego desaparecer detrás de la pared de un metro de altura que delimitaba el espacio de la ducha de su celda. También otros que muestran el interior del túnel, que, según expertos, necesitó para su construcción un croquis del penal y mucho tiempo de trabajo.
Aves, picos, palas y una planta de gasolina para generar electricidad fueron utilizados en la construcción del túnel por el que escapó Guzmán de El Altiplano, de acuerdo con funcionarios que investigan el caso, consultados por el diario Excélsior.
A decir de los entrevistados, las aves fueron usadas para detectar gases tóxicos producidos por la planta de energía y dos motocicletas que se hallaron en el túnel.
Expusieron que en la obra donde desemboca el pasadizo subterráneo se encontró ropa nueva y el uniforme del penal que el interno vestía.
Fuentes del Gabinete de Seguridad también revelaron que el brazalete que traía puesto El Chapo para ser ubicado en el penal no funcionaba, porque estaba afectado por el sistema de la cárcel que inhibe celulares.