Mauricio Macri, con ventajas casi irreversibles

31.10.2015 19:15
Scioli está muy atrás en Córdoba y Capital y cae en Mendoza y Santa Fe. Y Macri resiste en Buenos Aires.
Provincia
 
Scioli durante una recorrida que realizó este sábado en Hurlingham junto a Juanchi Zabaleta y Martín Insaurralde.
 
 

Las dificultades de Scioli para crecer en las provincias del centro del país lo complican en el ballotage con Mauricio Macri, quien, por el contrario, tiene sobradas expectativas de crecer en Buenos Aires.

Por tratarse de un mano a mano, el 22 de noviembre cada uno deberá demostrar hasta dónde es capaz de mejorar con un solo rival en cancha. Los límites que vayan encontrando marcarán el destino de la elección.

Y Scioli tiene un escollo a resolver en la franja central, donde Macri pareciera no encontrar techo: entre Capital Federal, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos el domingo obtuvo 3.566.763 votos, poco menos que la mitad de su total nacional (8.382.610).

Estas provincias concentran 10.423.870 votantes, casi un tercio del país (32.063.409) y poco menos que la populosa Buenos Aires, donde hay 11.861.894 personas habilitadas para ir a las urnas.

Como en todo el país, en la franja central Massa retuvo una porción de entre 15 y poco más de 20 puntos, que ahora se disputarán mano a mano Scioli y Macri.

El problema del gobernador es que no le está siendo fácil superar su bajo techo, víctima de una combinación de factores como las crisis terminales de las economías, la menor rentabilidad del campo y el propio hartazgo al Gobierno en las capitales.

Su performance fue realmente preocupante. No sólo perdió con Macri en todas estas provincias sino que lo hizo por paliza en Capital y Federal y Córdoba, donde el jefe de Gobierno lo doblegó 50 a 24 y 53 a 20, respectivamente.

Son dos distritos donde el kirchnerismo tuvo históricamente techos bajísimos que Scioli no puede perforar.

En 2011 Cristina celebró en un acto “un apoyo” de los cordobeses, por haber obtenido el 37%, aunque tenía sus motivos: cuatro años antes, el crecimiento a tasas chinas de la gestión de su esposo no le había permitido pasar los 23.

Las legislativas de Córdoba tienen resultados irrisorios para el kirchnerismo: 15% en 2013, 10 en 2009.

En Capital Federal la cristina eterna de 2011 tocó su techo con 35 tras los 23 de 2007 y elecciones legislativas con ese número como anhelo. Carrió, Lavagna y Binner capitalizaron el antikirchnerismo porteño y cordobés en las anteriores presidenciales. En el ballotage será un capital exclusivo de Macri.

El domingo el jefe de Gobierno mostró que podía crecer ante un Scioli con algunas señales preocupantes, como no ganar Santa Fe (35 a 31, con 20 de Massa) cuando sí lo hizo el Frente para la Victoria en las listas legislativas.

En Mendoza perdió varios puntos respecto a las primarias y en Entre Ríos quedó a sólo uno de Cambiemos, pero el kirchnerista Gustavo Bordet sí le ganó la gobernación a Alfredo De Angeli. 

En los laboratorios de campaña del sciolismo se escuchan todo tipo de invenciones. Desde apelar a un boicot de Julio Cobos a Ernesto Sanz, ayudas de Juan Schiaretti que nunca llegan o un tirón de orejas al santafesino Omar Perotti. Nada muy consistente.

Saben que si no se mejora en esta zona de nada servirá exprimir aún más el norte del país, donde Scioli ganó pero tampoco por más diferencia que en las primarias. En el sur votan pocos y con cierta dosis de bipartidismo que los hace inocuos en el juego.

Macri hace pie en la provincia

La actuación de Mauricio Macri en la provincia de Buenos Aires es tal vez su gran mérito de esta elección, no sólo por el triunfo de María Eugenia Vidal sino por sus casi 33 puntos en la presidencial.

Aún así, los 400 mil votos que lo separaron de Scioli fueron los que no le permitieron quedar primero y por eso una mejora en el ballotage puede sellar la suerte a su favor.

En la provincia habrá nada menos que 2.758.183 de ciudadanos que votaron a otros candidatos y el 22 de noviembre deberán elegir por primera vez a alguno de los finalistas.

Poco más de 2 millones son de Massa, 800 mil de la primera sección del conurbano bonaerense (norte y oeste del conurbano) y 686 mil de la tercera (centro y sur).

Si Scioli quedaba aun peldaño de consagrarse en el ballotage varios candidatos massistas tenían previsto pronunciarse a su favor. Con la pelea a favor prefirieron guardarse. 

Fue en la tercera, con La Matanza como estandarte, donde Scioli aventajó a Macri por 280 mil votos, casi la mitad de la diferencia en todo el país. Massa dejó 151 mil de regalo.

El problema del gobernador es que no creció respecto a las primarias y Macri sí lo hizo, con victorias en siete de las ocho secciones electorales. Sólo perdió en la tercera, claro, por La Matanza.

Y en noviembre no habrá intendentes que arriesguen su distrito y otros estarán golpeados por sus derrotas en ciudades populosas como Quilmes, Tres de Febrero o La Plata.

Si Macri aprovecha todos estos factores y empareja la pelea bonaerense, la Casa Rosada le quedará más cerca que nunca.

Fuente: P.O.L.